Una cerveza elaborada con 4 maltas, 3 lúpulos y bayas de enebro.
A la vista, deslumbra con su color caoba con destellos granates, ligeramente opaca y coronada por una espuma color hueso, de burbuja media y persistente, que deja ese encaje de Bruselas que tanto nos gusta.
En nariz, ofrece un aroma dulce y envolvente, con notas de maltas tostadas, galleta caramelizada y un sutil toque de vainilla. Al probarla, encontrarás una cerveza maltosa, de dulzor equilibrado, con matices de toffee y un amargor torrefacto que redondea la experiencia. Su retrogusto evoca galletas y frutos secos, dejando una sensación cálida y reconfortante.
Con 20 IBU (escala de medida internacional que mide el amargor de la cerveza) y 7,0% de alcohol, esta cerveza es para quienes buscan autenticidad y sabor artesanal en cada trago
