Fundada por orden del duque Guillermo IV de Baviera, Hofbräu nació para satisfacer exclusivamente la sed de la corte bávara con una cerveza de calidad superior. ¿El resultado? ¡Una de las cervezas más icónicas del mundo! Tanto que durante la guerra de los treinta años Munich se salvó de ser saqueada a cambio de 23 000L de cerveza y tributos.
Hofbräu combina tradición alemana, ingredientes seleccionados y recetas centenarias
Hoy en día, Hofbräu es sinónimo de cultura cervecera bávara y buena vida


Cuenta la leyenda que el dragón dorado que hoy corona el campanario de Gante fue, en otro tiempo, la figura de proa de un barco ceremonial del emperador bizantino en Constantinopla que fue saqueado durante la cuarta cruzada por los cruzados como trofeo de guerra. De esta mítica criatura toma su nombre y emblema la icónica cerveza belga Gulden Draak.
Elaborada por la cervecería familiar Van Steenberge, fundada en 1784, Gulden Draak es uno de los grandes exponentes del arte cervecero belga. La misma casa también produce otras cervezas reconocidas como Piraat y Augustijn.
Una de las características más singulares de Gulden Draak es su segunda fermentación en botella con levadura de vino, en lugar de la tradicional levadura cervecera. Este detalle le otorga un perfil complejo y distintivo, con marcadas notas frutales y especiadas.
Reconocida a nivel internacional, Gulden Draak ha sido galardonada en múltiples ocasiones, incluyendo el prestigioso premio en su categoría en la World Beer Cup.
Nacida en la abadía de Scourmont en 1892, Chimay comenzó como la cerveza de los monjes, hecha para su propio consumo y como sustento económico para el monasterio y obras solidarias. Su sabor único viene de una levadura exclusiva, aislada por el hermano Theodor en 1840, ¡y aún la usan hoy!
El agua proviene de un pozo de la abadía, y cada botella fermenta por tres semanas. ¿Sabías que su planta embotelladora produce hasta 40.000 botellas por hora? ¡Una maravilla trapense!
Nada se desperdicia: los restos de la cerveza alimentan a las vacas que dan la leche para su delicioso queso. Todo bajo los principios trapenses: hecho en la abadía, guiado por monjes y con fines benéficos.
A día de hoy destinan la mayor parte de sus beneficios a mantener la comunidad de monjes y a proyectos de caridad.


Aunque no es una cerveza trapense ¡durante décadas elaboró las cervezas de la famosa abadía trapense Westvleteren! Desde 1946 hasta 1992, St. Bernardus tenía la licencia para producir las cervezas de Westvleteren con la misma receta, levadura y métodos tradicionales. Cuando la abadía decidió dejar de licenciar su producción, St. Bernardus continuó con sus propias etiquetas… pero mantuvo la calidad y el estilo.
Hay quien asegura que St. Bernardus Abt 12 sabe casi igual que la legendaria Westvleteren 12, considerada por muchos como la mejor cerveza del mundo. Y no es casualidad: ambas comparten orígenes y aún usan la misma cepa de levadura.
La cervezas St. Bernardus tienen nombres espirituales evocando rangos monásticos ¡Y sus aromas frutales, maltosos y especiados hacen honor al cielo del que parecen venir!
St. Bernardus sigue fiel a la traducción trapense de la segunda fermentación en botella, luciendo de este modo una espuma densa y cremosa. Una de las delicias del panorama cervecero belga
¿Sabías que Weihenstephaner goza de ser la cerveza más antigua en producción continua?así es, iniciando su andadura en 1040 y parando únicamente en el transcurso de la segunda guerra mundial ostenta la mayor antigüedad en cerveza.
Se fundó en la colina de Weihenstephan, Baviera, Alemania ¿lo más increíble?Sigue produciendo cerveza en el mismo lugar, combinando casi 1.000 años de tradición con tecnología moderna. Además, trabaja junto a la Universidad Técnica de Múnich, en su facultad de ciencia cervecera, lo que la convierte también en un centro líder en investigación cervecera.
Puro arte bávaro en cada sorbo con siglos de tradición detrás, elaborada siguiendo la ley de pureza alemana de 1516 con solo malta, lúpulo y agua.


Nacida en Staminee De Garre en un local que se encuentra oculto en un estrecho callejón justo al lado de la Grote Markt en Brujas, al final de unas escaleras y casi escondido entre tiendas.
Hasta hace poco, sólo se servía en barril, en el interior de la taberna. Aunque hoy hay alguna botella limitada, sigue siendo una cerveza elitista y difícil de conseguir fuera del local
¿Conoces la mayor particularidad de esta botella?Debido a su exclusividad solo se fabrica una vez al año
Samuel smith ‘s con más de 260 años de historia, es la cervecería más antigua de Tadcaster, ¡y una de las más tradicionales de toda Inglaterra! aún mantiene vivas costumbres que parecen sacadas de otra época.
Reparto al estilo del siglo XIX: En lugar de camiones, aquí los barriles aún se entregan en carros tirados por caballos Shire, recorriendo las calles como hace más de 100 años. ¡Un espectáculo encantador que conquista a todos!
Sus cervezas se elaboran en los clásicos Yorkshire Squares, enormes cubas de piedra que aportan un sabor profundo y auténtico, especialmente en su legendaria Old Brewery Bitter.
Tienen sus propios pubs pero olvídate de la música, los televisores o los telefonos moviles pues no los están permitidos en los pubs Samuel Smith, la estrella es la conversación cara a cara, en un ambiente 100% tradicional. Como en los viejos tiempos… ¡pero con buena cerveza!


Una microcervecera que comenzó su andadura en 2014, pero no te dejes engañar por su juventud. A pesar de llevar pocos años en el panorama cervecero, ha logrado hacerse un nombre destacado en el mundo de la cerveza artesanal.
Ubicada en el pintoresco municipio bizkaino de Gorliz, en la costa cantábrica, su localización es ideal para la producción de cervezas de calidad. La geología de la zona contribuye a que las temperaturas del interior se mantengan casi constantes durante todo el año, lo que favorece un proceso de fermentación estable y natural, beneficiando directamente el sabor de sus cervezas.
Esta cervecera se distingue por ofrecer una variedad de cervezas artesanales elaboradas bajo su filosofía Km0. Además, pensando en todos los públicos, incluyen en su catálogo opciones sin gluten, sin renunciar al sabor ni a la calidad que ofrecen sus productos.
Uno de los aspectos más curiosos y originales de Tito Blas son los nombres y las etiquetas de sus cervezas, inspirados en el mundo del rugby y de la música, lo que aporta un toque único y distintivo a cada botella